
Hola,
soy Lucas.
Hace veinte años que documento bodas. Más de setecientas historias contadas.

Una boda no es
un evento.
Es un conjunto de miradas, abrazos, nervios, risas, emociones y momentos irrepetibles. Ninguno se repite y ninguno avisa antes de pasar.
Mi trabajo no es simplemente capturar lo que sucede. Es acompañarlos, leer el contexto, aflojar tensiones y construir imágenes que dentro de mucho tiempo sigan generando las mismas emociones.
Trabajo desde la naturalidad, la sensibilidad y una estética editorial atemporal.
Tres cosas que no negocio
No fuerzo poses
Me muevo por el día registrando lo que pasa. Dirijo apenas, y sólo cuando hace falta. Prefiero una foto imperfecta y verdadera antes que una perfecta y armada.
No interrumpo emociones reales
Cuando algo está sucediendo de verdad, mi trabajo es desaparecer. Nadie debería acordarse de que el fotógrafo estaba ahí.
Agenda limitada
Cubro un número limitado de bodas al año. Es lo que me permite mantener la dedicación que cada historia merece.
“Que dentro de veinte años lo que vean sea su día, y no una sesión de fotos.”
Algunas imágenes
Bodas y pre-bodas en Buenos Aires, el interior y afuera.



En qué más ando
Contenido para empresas
Foto y video pensado para redes sociales, con el mismo criterio documental. Ver servicios →
Enseñar lo que sé
Después de veinte años me interesa compartir el oficio: presets, guías y cursos para quienes recién empiezan y para colegas. Ver cursos →
Guías para novios
Escribo guías gratuitas sobre lo que nadie les cuenta antes de cerrar el salón: horarios, luz, errores comunes. Leerlas →

Si conectás con mi mirada,
contame de tu boda.
Escribime y charlamos sin compromiso. Me gusta conocer a las parejas antes de hablar de presupuestos.